Juristas coinciden en que el arbitraje tiene buen futuro en República Dominicana

Nathanael Concepción y Leidylin Contreras expusieron sus ideas durante la charla “El derecho de los negocios internacionales”, efectuada en el pabellón de Funglode en la FIL2014

 

(Santo Domingo, 2 de mayo de 2014).- Los juristas Nathanael Concepción y Leidylin Contreras coincidieron este jueves 1 en que el sistema de arbitraje en la República Dominicana tiene un buen futuro, pues tiene estándares internacionales, y se rige por una ley modelo que es seguida por la mayoría de países que poseen este sistema de resolución de conflictos.

 

Los profesionales en derecho hablaron durante la charla “El derecho de los negocios internacionales”, efectuada en el pabellón de la Fundación Global Democracia y Desarrollo (Funglode) en la XVII Feria Internacional del Libro de Santo Domingo.

 

Concepción, quien es investigador de la Unidad de análisis y proyectos especiales (UNAPE), explicó que el arbitraje se configura como el mecanismo de solución de controversia por excelencia.

“En vez de una persona ir a los tribunales de un Estado ajeno, teniendo que adaptarse a las reglas procesales de ese Estado y buscar un abogado, puede escoger el arbitraje que permite tener su propio abogado de confianza, que puede litigar en otro país, aunque no sea reconocido, pues el arbitraje por su característica global da esa facilidad”, dijo.

 

El profesional del derecho sostuvo que en la República Dominicana existe una ley inspirada en la ley modélica, que continua avanzando. “Somos un país con una ley natural muy avanzada en el tema de arbitraje, con una jurisprudencia muy favorable, por lo cual éste aquí tiene muy buen futuro”.

Indicó que en el país el arbitraje institucional es administrado por la cámara de comercio, con muy buen éxito.


La jurista Leidylin Contreras dijo “que el arbitraje se configura como el mecanismo idóneo sobre todo a nivel privado para resolver los conflictos, con oposición a la jurisdicción tradicional, donde tienes jueces que no suelen tener la misma preparación, ni disponibilidad, ni la misma experiencia en cuanto al habla”.

 

El arbitraje ofrece como ventaja a las partes poder conformar el proceso, ya que pueden elegir el idioma, la ley aplicable y las sedes, señaló la abogada.

 

Contreras aseguró que la República Dominicana tiene una normativa avanzada, coma la ley 489, sobre arbitraje comercial, y que día a día está trabajando en una serie de iniciativas legislativas, acciones que avalan el deseo de convertir al país en una sede favorecedora del arbitraje e inclinado a asumir esa jurisdicción alterna, como mecanismo de solución de controversia.

 

Contreras sostuvo que la República Dominicana, es de las pocas economías que tiene tratados de libre comercio con la Unión Europea, los Estados Unidos, Centroamérica y la comunidad del caribe. Aseguró que esto representa muchas ventajas pero también grandes retos para el Estado.

“En la medida que tenemos esos acuerdos preferenciales, estas ventajas son para ambos lados, tanto para los que compran como para los que venden, y si a nivel interno nosotros no fortalecemos nuestras capacidades competitivas, nuestras normativas y nuestra regulación para los sectores fundamentales, como la electricidad, el transporte, ese acceso de mercancía que permea nuestro mercado va debilitar la posición de nuestros productores y exportadores, y ahí entra en juego la capacidad y la competitividad de la producción local”, explicó.

 

Concepción y Contreras estuvieron de acuerdo con que estas normativas del arbitraje se configuran por las necesidades de los comerciantes e inversionistas de llegar a otro país con jurisdicción, pues muchas veces tienen un contrato o intercambio con una contraparte y no se sienten seguros para negociar, tal vez porque no cuentan con un mecanismo de justicia confiable con el nivel de seguridad jurídica requerido.

 

Durante la actividad ambos juristas se refirieron a la obra “Introducción al Derecho de los contratos internacionales”, autoría de Sixto A. Sánchez. También presentaron los libros “Derecho del comercio internacional y política comercial de la República Dominicana” autoría de José Carlos Fernández Rozas y Leidylin Contreras, y “Sistema de arbitraje comercial en la República Dominicana”, autoría de Fernández Rozas y Nathanael Concepción.

 

Emil Chireno, director ejecutivo de la Asociación Dominicana de las Naciones Unidas (ANU-RD), fue el encargado de moderar la charla.

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